domingo, 14 de agosto de 2011

Ni política ni café

Esta vez no voy a hablar de política, ni de Benedetti, ni de la Tremenda Corte, y muchísimo menos de la U (Derecho es aburrido, per se).
Esta vez (y a estas horas) voy a hablar de mis pendejadas.
Cuando a uno lo educan un par de liberales demócratas, conservadores y estrictos uno se crea una imagen, una realidad, se la cree y vive a raíz de esto. Entonces, ésta es mi realidad (te la resumo, para que entendás mi coyuntura): tengo 20 años, soy socialdemócrata con tendencias de consumista (pero socialista ¡eso sí!), compradora compulsiva de libros que quizá no lea nunca y de zapatos que si acaso usaré una vez (llevo 119 pares en mi colección), no tomo, odio el olor a cigarro, me molesta la bulla, y para ser sincera, prefiero quedarme leyendo a Albeto Cañas que salir a un bar un viernes por la noche (fail, no puedo dejarte de hablar de política).
Me educaron para ser diputada, me hablaron de política desde los 6 años, pero + que todo eso me dijeron que debía casarme, tener hijos, estudiar fuera, dar clases en la U y escribir un par de libros. "Las mujeres no hacen esto, no hacen lo otro, vos sos inteligente, comportate como tal". ¡Sí! Vengo de conservadores, y por eso no puedo invitarte a un café (por pendeja, conservadora).

Nunca me gusta nadie ¿Corazón de piedra? No creo, sólo que no me gustan los idiotas, y esos abundan. Pero de la nada, saliste vos, así, cumpliendo mis "requisitos": un hombre inteligente, crítico y sensible (al menos eso aparentás). Entonces, yo, la dura, que NUNCA gusta de nadie, no puedo dejar de pensar ¿Cómo le hablo? ¿qué excusa uso? ¡Que quiera salir conmigo! ¡Que quiera salir conmigo! ¡Pero no! No puedo, así que me quedaré dándole like a tus post, y esperando que le des likes a los míos (lo sé, sueno tan perdedora).

Pero bueno, aún con todas las idioteces que escribí quizá me arriesgue (¿Qué pierdo?), te diga: Hey ¿Querés ir por un café? Tengo un libro que de fijo amarías leer, aunque lo que menos quiera sea tomar un café (por cierto, no me gusta el café).
La verdad es que ni política ni café, lo que yo quiero es saber de vos, descubrir si sos tan interesante como te imagino, quedarme horas de horas sólo viéndote, escuchando las mil y una historias que has de tener. En fin, saber de vos.

Atte:

La que no puede invitarte a salir.


1 comentario:

  1. Amoreeeee jajaja, que entrada más cosimente adolescente!!! En eso nos parecemos =D
    Suerte :3

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