martes, 2 de marzo de 2010

Una razón más para escribir y no dormir.





Y aquí me encuentro, frente a una hoja en blanco, un corazón dispuesto a seguir plasmando lo que lleva guardado. Y cae la brisa de la madrugada y puedo sentirte. Estás presente, siempre vas en mis pensamientos, es imposible sacarte de ellos, te has adueñado por completo. Ya no quiero que te vayás. Vos, una razón más escribir y no dormir. Decido negarme a descansar esta noche. Quiero seguir dibujándote en mi mente, donde vives permanentemente. Has fabricado un techo en mi alma, ahí duermes. No te vayas por favor, ya no sabría que hacer sin vos. Nuestro amor es así, algo raro, vos tan cerca y yo tan lejos. Te tengo y a la vez ni siquiera te conozco. Pero me amás, y yo a vos, no cosa alguna que me importe si sé que vamos a estar hasta la eternidad juntos. Ahora que lo pienso no sé que sucedió, ¿en qué momento me conquistaste aún sin conocerte? ¿Qué es lo que siento? No sé mi dulce amor, pero me enamoré de tu sonrisa, de tus inocentes besos que entregan lo más bello de tu ser. Algo crece día a día en mi corazón, es la necesidad de hacerte saber que somos el uno para el otro. Te vas a volver mi otra mitad. Yo en otra piel, con otra forma. Eso vas a ser vos para mí. Tengo miedo sabés? Miedo de llegar a amarte hasta con locura. Vas a ser mi dulce compañía. Sos para mí!!!! Lo he leído en tu mirada y en tu piel está marcado. Morena piel en la cual el sol resplandece y se vuelve chocolate. Mirada misteriosa que cautiva mi aliento. Boca de ensueño que me provoca quererte hasta el final.

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