martes, 2 de marzo de 2010

Porque te soñé.

Desde que llegaste no me tiembla el frío... Ser feliz se convirtió en mi vicio!
Quisiera jurarte amor eterno, sin embargo no puedo. No sé si serás temporal o eterno; pero en vos encontré algo que me hacía falta. Aún no descubro qué es, pero sé que en vos lo encontré, comprendo que algo en mi corazón tenía tu silueta marcada con invisibles hilos.
Hasta el peor y más catastrófico día se convierte en la mejor excusa para que una sonrisa tuya lo cambie todo. Soy simplemente una soñadora, que en su travesía por el mar de la vida, se encontró con vos, algo más que un soñador.
Dulzura, pasión, entrega, compromiso, aventura, locura, y hasta un pequeño niño puedo ver en tu mirada, que punza, que atraviesa un duro corazón.
Tus ojos derriten el témpano en que a veces se convierte mi alma. Mi frialdad se desvanece con mirar la belleza que reflejas.
Mi cazador de sueños, quien no descansa nunca, pareciera que la luna conspiró para que nos encontráramos, y es ella misma la testigo de lo que día a día se despierta en mi por vos. No sé que tiene tu alma, tu esencia, que encandila mis pensamientos, que me ciegan, me atrapan, algo hay en vos que atrae lo más profundo que hay en mi.
Puedo escuchar mis latidos en tu corazón.
Puedo ver en tu presencia lo que necesito. Vital es para mi encontrarme con tus pensamientos, con tu espíritu.
Sos un motivo, una razón, una visión de lo que he soñado estos años. Soy tripulante de una nube, una aventurera, alguien que simplemente te quiere.
Querer es poco; amar es mucho; por ahora no entiendo que es lo que siento, sólo sé que está ahí escondido en un rincón de lo que soy.
Te soñé, estaba despierta, y aún así te vi. No comprendí porque tenía tanta suerte de despertar y mirarte, ahí, volando entre viento que es el amor. Estabas tan hermoso, tan hombre, aún así creí que imaginarte era mejor, tenía miedo, no sabía que hacer si te ibas.
Pero ese miedo se esfumó, a pesar de que estuve a punto de caer.
Y es que apareciste un día, llegaste a mi vida, y me fue imposible no aceptarte. La soledad se marchó para no volver jamás, vos decidiste ocupar ese lugar, porque te soñé... tal vez un día tenga que dejarte libre, para que el amor se vuelva más fuerte....
Por momentos me confundo, no me explico cómo se puede llegar a querer tanto a alguien; y es ahí cuando mi mente se paraliza y se vuelve fría, me ausento de mis sentimientos. Pero volvés a llegar vos, y me aferro a seguir viviendo.
Sos como una luz, que se ilumina cuando todas las demás se apagan.
Y pasan las tardes, se las lleva el viento, pero tu sonrisa es imposible de borrar.
No hay tiempo, no hay obstáculos que te impidan alegrarme la existencia.
Llegaste vos, el mundo me abrazó! Llegaste vos, el mundo se detuvo! Me sorprendió el poder que había en el quererte.
Tu voz puede darme calor igual que el sol, no olvido el perfume de tu alma, lo tengo presente, porque está en mi corazón. Con vos todo cambia, te siento tan cerca, aunque estés tan lejos.
Seguiré soñándote, continuaré pensando en lo profundo de tu mirada...
Gracias por existir.

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